Llegó la hora de la gran final. Esa que todos esperan año a año, la que cruza a los mejores clubes de Europa.
Es, también, la final que todos esperaban para esta UEFA Champions League en particular: estarán Manchester United y Barcelona, campeones en sus ligas, y casi sin lugar a discusión, los “equipos del momento”.
Será además una confrontación de estilos: si bien ambos juegan muy bien al fútbol, del lado del Manchester la balanza se inclina hacia el lado físico, mientras que en el Barcelona hay un predominio de lo técnico.
¿Cuál de estas dos maneras de jugar al fútbol predominará en Roma? ¿Qué tiene que hacer cada uno para alzar la “Orejona”? ¿Qué pueden aportar Lionel Messi y Carlos Tevez, los embajadores argentinos y latinoamericanos en esta gran final?
Vayamos respondiendo todas las preguntas…
UN DUELO CON AUSENCIAS
Está claro que en Roma veremos a dos equipos con planteles llenos de figuras. Pero, a la vez, en esta final pueden jugar un rol clave las ausencias que cada uno tendrá.
Como les decía al principio, el Manchester United tiene una presencia que intimida. Está físicamente más dotado que el Barcelona. El campeonato inglés es, hace unos años, más poderoso que el español, y eso se traslada al continente.
Defensivamente, cuando el equipo de Alex Ferguson busca el cero, lo termina logrando. Está muy bien parado, siempre respetando su esquema de 4-4-2, aun cuando los nombres varíen.
Que sea sólido abajo no quiere decir que no tenga peso arriba. Por el contrario, a partir de esa organización atrás es que se hacen peligrosísimos adelante. Tienen salida por los costados muy rápida y, en ofensiva, nombres propios de peso como Cristiano Ronaldo y Wayne Rooney.
Cristiano Ronaldo y Rooney en el choque del año pasado
Para la final, tendrá una ausencia importante en el mediocampo: la de Darren Fletcher, suspendido.
Eso hará que Ferguson tenga que elegir entre Paul Scholes y Ryan Giggs. El segundo le daría más presencia ofensiva, pero a la vez podría facilitar el trabajo de Iniesta y Xavi, que son el verdadero motor ofensivo del Barcelona.
El mediocampo de Manchester va a tener que hacer un trabajo muy importante para cortar ese circuito. Uno siempre habla de cómo se lucen los delanteros, pero es a partir de su mediocampo donde nace el juego del Barcelona. Desde ahí viene bien jugada la pelota y eso le facilita las cosas al tridente que forman Lionel Messi, Samuel Eto’o y el recuperado Thierry Henry.
Ahora, el Barcelona tiene problemas todavía más grandes. Entre que perdió, durante la temporada, a marcadores centrales como Gabriel Milito y Rafael Márquez, y la suspensión de sus dos laterales (Dani Alves y Abidal) para la final, deberá reacomodar toda su defensa.
Lo más lógico sería que Yaya Touré baje a jugar de marcador central y que Carles Puyol se acomode como lateral por derecha. Así y todo, tendrá una defensa inédita, y eso es un gran riesgo: puede salir todo bien como también todo mal. Y atención, que enfrente tendrá nada más ni nada menos que el Manchester.
Así las cosas, es difícil que el Barcelona salga a plantear un partido abierto. Por más que respete su clásico esquema de 4-4-3, Josep Guardiola sabe que su equipo no está a punto defensivamente, y no puede darse el lujo de equivocarse ante jugadores como Rooney, Cristiano Ronaldo o incluso Tevez y Berbatov.
No hay que dejar de lado el factor alargue y penales. Varias de las últimas finales han ido más allá del tiempo regular. Si bien creo que va a haber un ganador en los 90 minutos, la ventaja para el Manchester se estira pensando en tiempo extra. El recambio que tienen los ingleses (Tevez y Berbatov) es más ofensivo que el de los españoles (Gudjohnsen y Bojan).
MESSI Y TEVEZ
Hablar de Messi a esta altura de la temporada es caer en la obviedad. Uno sabe todo lo que puede hacer Messi y lo que le aporta al Barcelona.
La clave de su actuación estará en los espacios que encuentre. Ante el Chelsea no los tuvo, y su equipo lo sufrió. Si en Roma tiene más lugar para moverse, seguramente mostrará todo el fútbol que viene desplegando en esta temporada.
Messi tiene además un desafío enorme por delante, que es coronar una excelente temporada llevándose el título de mejor jugador del año. Si bien ese galardón se entregará recién a fin de 2009, una actuación determinante en la final de la Champions, y sobre todo, la conquista de la Copa, serán factores decisivos en el duelo personal que sostendrá con Cristiano Ronaldo.
¿Tendrá su oportunidad Carlitos en la final?
Lo de Tevez es distinto, ya que irá al banco de suplentes. Pero eso no quita que pueda convertirse en factor decisivo si llega a ingresar en algún momento del partido.
Cuando Carlitos entra fresco, cambia la actitud del Manchester. Si su equipo está dormido, falto de ambición, el juego de Tevez contagia. Su agresividad sana y su sacrificio hacen que sus compañeros digan “a este hay que seguirlo”.
Tevez, además, suele aprovechar sus oportunidades. Con su cuerpo chiquito entra en juego rápidamente. Tiene pique corto y no le huye al contacto físico, una fórmula que puede complicar mucho a jugadores de más porte, como son los centrales del Barcelona.
A esta altura, no hay mucho más para decir y el panorama está más que claro: el Barcelona no puede salir a jugar de igual a igual. Tiene todo el fútbol para quedarse con la Champions, pero deberá ser cuidadoso y no suicidarse. El Manchester, en cambio, puede esperar y tratar de hacer prevalecer su presencia física y su rapidez para salir de contra.
Que gane el mejor. Y que ganemos todos los que disfrutamos del buen fútbol.
Fuente : espndeportes