Parece una misión imposible el estacionarse entre estos dos vehículos.
Pero nadie contaba con su astucia, o tal vez realmente perdió la paciencia y el tino. Hizo lo más fácil empujar con su auto al de enfrente y hacerse espacio, y con toda tranquilidad estacionó el auto.
Fuente: autocarnet.blogspot.com

Escrito por El Solitario George 










