Claudia López despedida del oficialista Diario El Tiempo de Bogotá causa indignación

14 octubre 2009

Cientos de mensajes reclamando libertad de expresión se leen hoy en las redes sociales rechazando el despido de Claudia López de El Tiempo.

El despido  de la comentarista Claudia López causó una avalancha de reacciones de apoyo a la columnista y en contra del despido. Algunas pocas respaldan al periódico.

1En su columna semanal, la politóloga criticó la forma como el diario capitalino cubrió el tema del escándalo de Agro Ingreso Seguro, argumentando que esa casa periodística caía en un conflicto de intereses al tener un socio-candidato, refiriéndose al ex ministro Juan Manuel Santos, aspirante a la presidencia.

Para sorpresa de todos los lectores y de la misma columnista, la dirección del rotativo la despidió agregando una nota al final de su columna: “Nota de la dirección: EL TIEMPO rechaza por falsas, malintencionadas y calumniosas las afirmaciones de Claudia López. La Dirección de este diario entiende su descalificación de nuestro trabajo periodístico como una carta de renuncia, que acepta de manera inmediata”.

De forma casi instantánea, su columna en la edición digital del periódico se llenó de comentarios de los lectores en defensa de la libertad de opinión y de la libre expresión. Pasado el medio día de hoy, sobrepasaban las 1.100 reacciones (algunas celebrando la salida de la columnista).

La propia columnista, entrevistada por La FM, aseguró que estaba sorprendida por la decisión y por no haber recibido previamente notificación alguna.

Para la mayoría de usuarios de las redes sociales, el periódico cometió un grave error al despedir a la polémica columnista y llaman a los defensores de la libertad de prensa para que se pronuncien sobre este “atentado a la libre expresión”.

Natalia Ramírez“Les duele la autocrítica”; “intolerancia es vetar a sus críticos”; “queremos explicaciones de El Tiempo”; son algunos de los mensajes que se repiten en Internet.

Claudia López es una de las columnistas que se ha enfrentado con valentía a la corrupción y a la politiquería. Ella, en conjunto con la Corporación Nuevo Arcoiris, ha liderado investigaciones sobre los vínculos entre la política y el paramilitarismo en Colombia. No le ha fallado la voz para denunciar y conovocar a debates de interés nacional.

Por los afectos y los odios que generan sus apreciaciones de la realidad nacional, no es raro que hoy su nombre sea uno de los más buscados en la red y el tema de su despido público de El Tiempo, el más comentado.

¿Claudia López Otro Falso Positivo de Juan Manuel Santos ?

¿Opinión con límites?

El despido de una columnista de un diario de Colombia ha generado un intenso debate sobre la libertad de opinión en el país.
El Tiempo
El periódico El Tiempo prescindió de los servicios de la politóloga Claudia López, una opositora del presidente Álvaro Uribe, mediante una nota al final de un artículo que, según el diario, contenía “calumnias” y “descalificaciones sin fundamento”.

La columnista se quejó del “conflicto de intereses” de El Tiempo para cubrir un escándalo por la entrega de subsidios agrícolas, pues -según dice- uno de sus accionistas quiere ser candidato a la presidencia del país y el diario aspira a que el Estado le otorgue un canal de televisión.En Facebook se creó un grupo “en favor de la valentía de Claudia López”, donde se discute además la defensa del debate en los medios de comunicación.

“Estoy desconcertada por la sobrereacción del periódico. Es sorprendente que el epicentro del periodismo escrito en Colombia no resista un debate sobre sus conflictos de interés. Eso me aterra”

Claudia López

Los usuarios piden a la columnista que diga en dónde publicará sus opiniones para seguirla hasta allí.

Esta es una muestra de las miles de reacciones que despertó el suceso, la mayoría de apoyo a la columnista y algunos, también, de respaldo al periódico:

@lncognito. ¿Qué dirá la SIP (Sociedad Interamericana de Prensa) con respecto a la censura de Claudia López? Nada, Enrique Santos es presidente de la SIP.

@yosoyelpolitico. El Tiempo estaba en todo su derecho de terminar el contrato de Claudia López, el tema es que pudo hacerlo de una mejor manera.

Juan Pablo Gomez. Qué horror. Una cosa es que las directivas de El Tiempo estén de ‘pipí cogido’ con el gobierno, pero echar a la calle a una excelente columnista no sólo es poco elegante, sino deplorable.

José Ricardo Triviño. Resulta inconcebible e incomprensible. ¿Hay libertad de prensa?

Mauricio Ruiz. ¿Y así nos aterramos con lo que pasa con nuestros vecinos?

@jorgitomacumba. Si uno quiere hablar mal del lugar en el que trabaja lo puede hacer, siempre y cuando tenga otro trabajo.

Ivan Azcarate. La señora López fue muy valiente al criticar de esa manera, pero una vez mas nos damos cuenta que la mayoria de los medios están a favor del que más le convenga.

Luis Eduardo. La verdad duele. Es una periodista seria, de seguro su talento será tomado en cuenta por organizaciones serias y trasparentes.

@CataG. Muy ilusa Claudia López al pensar que podía publicar semejante columna contra El Tiempo sin mayores consecuencias.

@Turint. Yo creo que lo que molestó a El Tiempo fue que Claudia Lopez les dijera que es más grave lo de los falsos positivos que lo del Agro Ingreso Seguro.

@mariacamilita: Claudia Lopez no estaba hecha para vestir ‘Santos’, afortunadamente.

@JuanPTovar. Todo parece indicar que Claudia López pasó a ser otro falso positivo de Juan Manuel Santos.

@Patxito. Sorprendido porque en este país de los Uribe y los Uribitos no hay libertad de expresión. Es una pena lo que le pasó a Claudia López.

@Catalba. Cosas como lo de la columnista Claudia López me hacen sentir cada vez más en The Truman Show.

@jackmulligan. Debería darles vergüenza la actitud infantil y ridícula que toman frente a la columna de Claudia López. Tienen un lector menos.

@colombiascopio. Se pregunta uno a qué juega Planeta: en Colombia echan a Claudia López, en España publican el artículo de El País contra la reelección.

@juglardelzipa. Cualquier cosa que diga puede ser usada como su carta de renuncia.

Claudia López: La pérdida del oficialista diario “El Tiempo”

Fuente : semana.com/bbc.co.uk

Bookmark and Share


¿Empresas de comunicación o medios de comunicación?

28 mayo 2009

1. El medio como empresa. Es un hecho que la mayoría de medios de comunicación social están configurados como empresas que buscan obtener recursos y beneficios en el mundo del mercado. Hablamos del medio como empresa con exigencias muy concretas: rentabilidad, optimización de recursos, éxito financiero.

1Que los medios deriven su éxito del mercado puede significar una garantía de independencia y de pluralidad. Independencia frente al poder político, pero también frente a otros poderes económicos y empresariales que pretendiesen imponer sus condiciones o ejercer presiones. Por tanto, en principio, no es necesariamente negativo o perjudicial que los medios estén configurados como empresas. Sobre todo, si son empresas que entienden la competitividad como factor de transformación del interés privado en bienestar colectivo.

La competencia empresarial llevada a los medios debería traducirse en más recursos humanos y técnicos para alcanzar la excelencia informativa, en mejora de la cualificación de sus profesionales, en aumento significativo de su calidad, en mejora de las condiciones laborales de sus trabajadores.

El medio como empresa se vio fortalecido por el éxito que tuvo tanto el neoliberalismo como la globalización del mercado, hoy en profunda crisis y cuyo impacto parece sentirse también los medios de comunicación. En efecto, a la crisis provocada por la influencia de Internet que va sustituyendo cada vez más a la versión tradicional de informarse y comunicarse (incremento de redes sociales, los blogs, los sitios portales, etc.), se suma ahora el decrecimiento de los recursos financieros.

El sistema se ha mostrado insostenible y débil en aquello que era su principal argumento: la eficacia del mercado. La influencia empresarial y económica en los medios, en tal sentido, no ha posibilitado lo que prometía, es decir: sostenibilidad financiera, independencia política, estabilidad laboral, profesionalización, transparencia ética. Lo que más preocupa a quienes han hecho de los medios una empresa, es que sus ingresos decrecen y la incursión en los medios digitales no  crece con la rapidez ni en la cuantía deseada.

1Pero hay otra crisis que no parece preocupar a la mayoría de medios de comunicación: la crisis derivada de reducir al medio de comunicación social a una empresa más del sistema productivo o a un instrumento ideológico de quienes tienen poder. Cuando esto ocurre, los medios se dedican más a entretener que a informar, a “seducir” que a comunicar, a trivializar la realidad que a profundizarla, a ideologizar que a formar la conciencia colectiva. En el ámbito específico de la información se termina sustituyendo el afán de verdad por el afán de las ganancias, la pluralidad de opiniones y de fuentes informativas por los intereses de partido, la función social por el servilismo ideológico o político.

2. La empresa como medio. Ante este tipo de crisis hay que volver a las exigencias éticas inherentes a las empresas que se dedican no ha producir una mercancía más, sino a ofrecer un servicio vinculado a un derecho humano fundamental: el derecho a la comunicación y la información. Hoy día, los medios como empresas son más atentos y fieles a las exigencias del mercado que a sus deberes sociales. Son más influenciados por la competencia, la publicidad y por los mismos propietarios que por su responsabilidad social.

En virtud de esa función pública se espera que los medios de comunicación sean libres, responsables y guiados por criterios éticos. Que comprendan la comunicación como un servicio que responde a la necesidad que tiene la población de informar, informarse y ser informado, así como a la necesidad de acceder a los medios para su propia expresión. Eso implica además, prestar atención a las condiciones generales en las que se ejerce la profesión de comunicadores y responder a las exigencias del público de mejorar la calidad de lo que se ofrece en los medios.

Hay que hacer prevalecer la empresa como medio y no el medio como empresa. La comunicación y la información no pueden ni deben reducirse a una mercancía que se produce y se vende.  Hay que evitar que los criterios del mercado se impongan a los criterios éticos o que éstos se vean postergados por la lógica empresarial que puede resultar perversa para la sociedad y para los mismos profesionales de la comunicación.

Desde el mercado las empresas informativas buscarán los medios y los modos para sostenerse y adaptarse a los nuevos desafíos que presenta la crisis financiera y la era digital. La primera haciendo decrecer sus ingresos y la segunda generando un modo de comunicación e información más abundante, relativamente barato y con una distribución bidireccional en la que el público puede asumir un rol activo.

Pero desde la propia naturaleza de los medios de comunicación hay  que volver a las reiteraciones que enfatizan su responsabilidad social. Ese propósito es el que encontramos – aunque de modo muy genérico – en el mensaje de la Jornada Mundial de las Comunicaciones 2009, pronunciado por el Papa Benedicto XVI.

1En dicho mensaje el Papa ha recordado la necesidad de promover, a través de los medios, la cultura del respeto, del diálogo y la amistad. Del respeto, porque las nuevas tecnologías de la comunicación “deben servir para el bien de los individuos y de la sociedad”; por tanto, “quienes las usan deben evitar compartir palabras e imágenes degradantes para el ser humano, y excluir lo que alimenta el odio y la intolerancia…o lo que explota a los débiles e indefensos”. Del diálogo, porque hay que potenciar los encuentros con “otros” facilitados por los espacios digitales; sin “dejarse engañar por quienes tan sólo van en busca de consumidores en un mercado de posibilidades indiferenciadas, donde la elección misma se presenta como el bien, la novedad se confunde con la belleza y la experiencia subjetiva suplanta a la verdad”. De la amistad, entendida como solidaridad entre las personas y los pueblos; por eso, afirma el Papa, “sería un grave daño para el futuro de la humanidad si los nuevos instrumentos de comunicación, que permiten compartir saber e información de modo más veloz y eficaz, no fueran accesibles a quienes están social y económicamente marginados, o si contribuyeran tan sólo a acrecentar la distancia que separa a los pobres de las nuevas redes que se desarrollan al servicio de la información y la socialización humana”.

No pretendemos que los medios dejen de ser empresas, pero sí abogamos para que los medios de comunicación dejen de ser sólo empresas y vuelvan a la ética de la empresa comunicativa que les exige responsabilidad social con el público y con los profesionales de la comunicación.  La experiencia no indica que cuando se subordinan los criterios y valores de la comunicación a los criterios y  exigencias del mercado – buscando sobre todo el beneficio económico – se producen efectos negativos para los  mismos medios, para sus  profesionales y para el público.  La comunicación y la información se convierten en mercancía a la que sólo tienen acceso los que tienen capacidad de compra, los comunicadores pierden su libertad e independencia y el público es visto más como un usuario que como un sujeto de la comunicación.

Fuente  :  elmercuriodigital.es


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 5.345 seguidores