La dejaron con los pechos unidos

26 septiembre 2011

Después de ir al quirófano para una simple reparación de sus implantes mamarios, Dinora Rodríguez, de 40 años, despertó del procedimiento para encontrar que su cirujano plástico le había dejado con los pechos unidos.

Sin su conocimiento o permiso, el cirujano también había operado sus párpados, dejando a Rodríguez con los ojos que hoy en día no se puede cerrar completamente.

Rodríguez aprendido por las malas, que siempre tienen que investigar a su cirujano plástico .

“Un amigo nos recomendó al médico para que me opere. Mi error más grande es no verificar ninguna de sus credenciales. Más tarde me enteré que  había hecho cirugías muy mal hechas en otras personas también”, dijo Rodríguez

El médico en cuestión fue autorizado para ejercer como cirujano plástico en California, donde vive Rodríguez, pero no estaba certificado por la Junta Americana de Cirugía Plástica.

Después de un año de dolor y desfiguración, Rodríguez demandó a su médico por mala praxis y dice que se enteró de que la cirugía correctiva en sus pechos ni siquiera era necesario en primer lugar.

“Me dijo que tenía que sustituirme los implantes. Me dio un buen precio en la cirugía y le dije que sí”. Ahora Rodríguez se ha convertido en un ícono para una campaña de seguridad, encabezado por el nuevo presidente de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos (ASPS), el Dr. Malcolm Roth.

Rodríguez terminó conformándose con su demanda por negligencia médica fuera de los tribunales. La compensación que recibió apenas le cubría la cirugía reconstructiva que necesitaba. Debido a que el cirujano había cortado por separado las “bolsas” que normalmente tienen el tejido mamario, los implantes fueron capaces de tocarse en el medio, dijo el doctor Steven Teitelbaum, un cirujano plástico de Los Angeles que hizo una cirugía reconstructiva de Rodríguez.

“Tuve que crear dos bolsillos completamente nuevos debajo de los músculos para solucionarlo”, El primer cirujano, violó muchas reglas básicas de la forma que se realizan los implantes mamarios. Atravezó los músculos que nunca deben ser cortados”, dijo.

Fuente: abcnews


Himenoplastia: El objetivo es que el compañero sexual sienta que es la primera vez para la mujer

20 mayo 2010

“El objetivo es que el compañero sexual sienta que es la primera vez para la mujer. Es como si borráramos físicamente el pasado sexual de ella”, explica el doctor Luis González por teléfono. Y remarca: “sólo físicamente, claro”.Él practica la himenoplastia como tantos otros cirujanos plásticos que ’devuelven’ la virginidad –aunque sea de manera ficticia- a unas 30 mujeres al mes en Tegucigalpa a través de una operación de reconstrucción del himen. La intervención se hace en el quirófano, dura 50 minutos como máximo y cuesta 30.000 lempiras (1500 dólares).

Es habitual entre las jóvenes con medios de Tegucigalpa –”las clases altas salen del país y las bajas no pueden permitírselo”- que encuentran en esta operación el medio para complacer a sus futuros maridos o novios con la posesión de su virginidad, tan valorada por los hombres y la familia en una sociedad tradicional como la hondureña.

Algunas de las mujeres que acuden a la consulta del doctor González han disfrutado de una vida sexual activa de la que, por lo general, se arrepienten cuando conocen al que dice ser el hombre de su vida y hay expectativas de boda.

“En sus pláticas, el novio admite la trascendencia de que una mujer no haya tenido relaciones sexuales previas. Entonces, ellas se sienten culpables y les da vergüenza reconocer su experiencia”, explica el cirujano sobre la primera categoría de pacientes que recibe.

Otras mujeres son menores de edad y acuden acompañadas de sus madres, que hacen de portavoces de una familia que creen ’ultrajada’. El novio de la hija “la usó, la dejó” y enlodó el apellido familiar. Lo sabe el círculo de amistades y no ven posibilidades de que algún jovencito de bien quiera ser su marido.

“Éste es un factor poderosísimo. Normalmente la hija se lo cuenta a la madre, a quien ve como cómplice, porque se siente responsable. Aquí, recuperar el himen de la muchacha es como limpiar el honor familiar para que nadie piense que hicieron mal su trabajo. Por supuesto, el padre no sabe nada”, matiza González, que hace también de confesor en un país donde los psicólogos están en quinto plano.

Fuente : elmundo.es

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