Los presos de la cárcel de Gómez Palacio, en el estado mexicano de Durango, cumplían, aparentemente, su condena como en cualquier otro centro penitenciario.
Pero esto sólo era así durante el día porque por la noche, salían de sus celdas para cumplir asesinatos por encargo. Eran sicarios y lo eran bajo el concimiento de los agentes al frente de la prisión, incluida la directora, Margarita Rojas, quien ha sido destituida.
El último de estos encargos lo cumplieron el pasado 18 de julio, cuando se dirigieron a una fiesta y mataron a 17 personas.
Cumplían “venganzas por encargo”
El portavoz de la Fiscalía General, Ricardo Nájera, ha confirmado esta información. Durante una rueda de prensa ha asegurado que a los reos de la prisión “se les permitió salir de prisión para matar, utilizando las armas de los guardias y viajando en vehículos oficiales”.
Según ha explicado Nájera, los prisioneros actuaban como sicarios para las bandas del narcotráfico, cumplían “venganzas por encargo” y sólo en lo que llevamos de año han prepretado tres asesinatos múltiples.
Fuente: rtve.es
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Escrito por El Solitario George 










