
Los aceites íntimos tienen muchas utilidades, más de las que se conocen habitualmente. Placer, comodidad y seguridad, son las características de los variados propósitos que este líquido erótico cumple en la cama. Hacete amigo…
Todo producto tiene una etiqueta con instrucciones y detalles de los ingredientes que posee. Sin embargo, en el caso de los lubricantes sexuales las indicaciones de uso son las básicas.
Estos aceites tienen muchas utilidades, todas muy interesantes para los que ya saben de qué se trata el tema, pero más que nada para los que todavía no se le animaron.
Los especialistas aseguran que no hay nada mejor que la lubricación natural. “Si se hace sexo oral, la lengua es lo mejor para lubricar a la mujer”, comentó la educadora sexual Luisa Marini en el portal Primerahora.com.
Pero la intención no es quitarle mercado a una de las categorías de mayor uso dentro de los productos eróticos. Por eso, Marini explicó a continuación que “eventualmente las mujeres experimentamos bajones de estrógeno después de los 45 años, más o menos, y en algunas más que en otras, el área vaginal experimenta resequedad”.
Para evitar dolor y para aumentar placer son dos grandes objetivos para lanzarse a comprarlos. Ivonne Flores, propietaria de un negocio de artículos sensuales y eróticos -cuyo lema es Placer sin sacrificar la salud-, también hizo hincapié en descartar “la falsa creencia de que lubricación equivale a excitación”.
Marini contó que “el uso de los lubricantes no tiene por qué limitarse a la penetración coital”, ya que son buenos para aumentar el placer “durante la frotación de la masturbación”. Esa es una forma sensual y erótica de que el hombre pueda ayudar a aumentar la sensación de placer en la mujer.
Otro uso más del suave líquido es el masaje erótico. Sobre esto, Marini también recomendó “que se usen aceites para masaje que sean, también, orgánicos para que no haya que detenerse después del juego previo” para quitarse un producto que contenga químicos y, entonces, continuar con la actividad sexual.
La experta, mencionó además la importancia del lubricante para la mujer virgen y que va a tener su primera relación sexual. “Si está muy tensa, por el estrés, no va a lubricar muy bien. Y esa primera penetración puede resultar más agradable con el uso de un lubricante”, ya que experimentaría menos molestias, aconsejó.
¡Ojo con los ingredientes! Tanto Marini como Flores se inclinan decididamente por los lubricantes orgánicos certificados, ya que no contienen preservativos químicos y, en cambio, usan extractos de frutas, aceites naturales y sábila (aloe vera barbadensis).
Los lubricantes convencionales suelen ser a base de ingredientes petroquímicos y parabenos (parabens), los cuales, de acuerdo con algunos, pueden provocar irritaciones o alergias.
Aún los lubricantes comerciales que son a base de agua pueden contener ingredientes derivados del petróleo. Flores que ella también prefiere los lubricantes libres de glicerina -un líquido incoloro, espeso y dulce, que químicamente es un alcohol-, ya que, para algunas mujeres, puede afectar el Ph de la vagina y resultar irritante.
Marini también advirtió que se debe usar elegir lubricantes “libres de nonoxinol-9, un detergente que se usa en condones y es sumamente irritante”.
Los que quieren disfrutar del sexo pero protegerse de un embarazo y de enfermedades de transmisión sexual, deben tener presente que, contrario a los lubricantes a base de agua, los que tienen ingredientes petroquímicos no son compatibles con los preservativos de látex y pueden deteriorarlos y hacer que se rompan. ¡Epa!
“Si se usa demasiado lubricante, el preservativo puede salirse y el efecto de barrera sería nulo”, explicó Marini.
Las razones por las que una mujer experimenta resequedad vaginal, según Flores, pueden ser:
El uso de ciertos medicamentos, el consumo de alcohol, el uso de preservativos, el aire acondicionado y tener sexo prolongado más allá de lo usual. Habrá que ver que cuestiones de estas se pueden modificar, y por supuesto, hacerse amigo del lubricante.
Fuente : diarioshow.com
Escrito por El Solitario George 










