Era un agradable descanso en el trabajo, hasta que los obreros decidieron comenzar a jugar al fútbol, en el patio de un edificio en construcción.
Un disparo de uno de los empleados encontró más que un gol y literalmente casi derriba el edificio. El resultado fue obvio, más que disgustos causó risas.
Esta entrada fue publicada el 21 septiembre 2011 a las 9:55 AM y está archivada bajo las categorías Noticias, Periodicos, Videos. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de sindicación RSS 2.0.
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