Por más de 30 años Stephen Hirst estuvo parcialmente sordo por un insoportable dolor de oído.
Pero eso quedó en el pasado después de que los médicos encontraran un diente en su oreja.
El personal médico está desconcertado respecto de cómo el diente llegó a estar atascado en el conducto auditivo del hombre de 47 años de edad.
La primera vez que se quejó de dolor en su oído derecho fue cuando era un adolescente y tuvo que ser atendido por decenas de médicos, quienes no pudieron ayudarlo.
“El dolor no se iba y no podía concentrarme porque siempre estuvo ahí. Solía usar una gran cantidad de hisopos y antibióticos para controlar las infecciones”, recuerda.
“Cuando era más joven solía sentarse y golpear mi cabeza contra la pared porque me dolía mucho”, lamentó.
Hasta que le realizaron una limpieza de succión. Con una pinza, una enfermera sacó el elemento. “La enfermera dijo que no podía creer lo que había encontrado en mi oído y me lo mostró”, señaló.
Él dijo que estaba desconcertado sobre cómo llegó allí, pero la explicación más probable es que cuando era un niño se lo introdujo. Piensa esto debido a que el tamaño de la pieza corresponde a la de un niño.
Fuente: contexto.com.ar/dailymail.co.uk




















