Algunos objetos pueden mover, mientras que otros no pueden. Bolas que pueden colocar en la parte superior de las cajas, pero no pueden, ser apiladas cajas en la parte superior de las bolas. Un niño de un año de edad, puede descubrir este tipo de información sobre su entorno con gran rapidez.
Pero es un reto enorme para un robot – una máquina – debe aprender conceptos como «movilidad» y «estabilidad», según Björn Kahl, un investigador de la Universidad de Bonn-Rhein-Sieg y miembro del proyecto de investigación Xpero del equipo de robótica.
La finalidad del proyecto Xpero, fue desarrollar un sistema cognitivo de un robot que le permitan explorar el mundo a su alrededor y aprender a través de la experimentación física.
Lógicamente la comprobación de hipótesis
El primer paso fue crear un algoritmo que permitía al robot, descubrir su entorno a partir de datos que recibe de sus sensores. Los investigadores de Xpero, instalaron algunos conocimientos muy básicos predefinidos en el robot. Ese conocimiento se basa en la lógica. El robot cree que las cosas son verdaderas o falsas – no hay “quizás”.
El robot utiliza los datos de sus sensores a medida que se acerca para probar el conocimiento. Cuando el robot encuentra que la expectativa es falsa, comienza a experimentar para averiguar por qué es falso y corregir sus hipótesis.
Fuente: physorg.com
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