Los tatuajes adoptan todo tipo de formas: nombres, fechas, símbolos o códigos secretos. Lo más recurrente es el nombre de un amor aunque, claro, el problema llega cuando la relación se rompe: la pasión se esfuma, pero la tinta no sale con agua y jabón.
El arte sobre la piel está de moda. ‘Celebrities’ como los Beckham tienen el cuerpo marcado con diferentes inscripciones en sánscrito, los nombres de sus hijos y también con detalles íntimos de su relación que sólo ellos conocen y ven.
Mucho más mediático es el tatuaje de Melanie Griffith en honor a su marido Antonio. La exaltación del amor. Pero esa pasión no es para siempre. Angelina Jolie también se grabó el nombre de su anterior marido Billy Bob y años después lo cambió por las coordenadas de los lugares donde han nacido sus seis hijos. Sobre su fina piel hay además otros muchos grabados que la actriz luce con orgullo.
Más demostraciones de amor: Christina Aguilera lleva escrito en el brazo “Te amo Siempre” junto a las iniciales de su esposo. A Eva Longoria le dibujaron el nombre de su marido Tony Parker en una zona de su cuerpo que sólo él puede ver.
A Amy Winehouse casi no le queda piel que marcar pero no descarta algún otro retrato sobre su cuerpo. Sin duda el caso más llamativo es el de Megan Fox. Es una incondicional de los tatuajes pero además obliga a sus futuras parejas a adornar sus cuerpos con tan insignes obras de arte de tinta y sangre.
Fuente : entretenimiento.aol.com











