No son delicadas ni refinadas. Usan pistola y enfrentan a los policías. No tienen miedo y saben lo que está en juego.
Los narcos han incorporado a sus filas a mujeres para ser sicarias.
Las damas pueden ser igual de rudas.
Una de ellas fue detenida en Irapuato, es de mirada fuerte. Era la encargada de estudiar los movimientos de sus víctimas antes de secuestrarlas.
Otra sicaria en León enfrentó a policías con una pistola y la última, apoyó el en ataque a la PFP y en la muerte a balazos de un efectivo federal.
Los policías de Guanajuato no solamente se enfrentan a los sicarios, sino también a las sicarias.
Son mujeres al servicio del crimen organizado.
Los grupos delictivos que operan en la entidad, sean de la Familia o de los Zetas, utilizan a mujeres para realizar sus actividades ilícitas.
Esto se ha visto en las detenciones realizadas en los últimos meses y en los diferentes hechos delictivos donde están involucradas mujeres.
El 7 de mayo integrantes de la Familia realizaron un ‘levantón’ de un supuesto vendedor de droga.
Durante la fuga, una sicaria desenfundó su pistola, se plantó a media calle y apuntó a policías que llegaban en una patrulla, mientras sus compañeros escapaban en una camioneta.
“¡Lárguense perros!”, les gritó la sicaria, de acuerdo con el testimonio de un hombre que fue testigo de los hechos.
La sicaria logró escapar en un taxi que pasaba por el lugar, a cuyo chofer amagó con el arma.
Ese día, fueron detenidos dos sicarios en una balacera contra policías en el Mc Donald’s de Hidalgo y Las Torres.
En Celaya, Los Zetas se enfrentaron a balazos con policías federales el 11 de marzo, donde murieron cuatro sicarios y fueron detenidos tres hombres y una mujer sicaria, quien llevaba puesta una playera de los Pumas.
Se llama Gloria del Carmen Osorio Loza alias “La Güera”, es originaria de Villahermosa Tabasco, y al ser detenida contaba con cuatro meses de embarazo.
Su función dentro de esa célula de los Zetas era realizar trabajos de inteligencia y participar en los “levantones”.
Ese día fue asesinado Gabino Beltrán Sotojí alias “El Comandante Topo” o “Topo Mix”, presunto líder de la célula.
En lo que va del año, han sido detenidas en Guanajuato 10 mujeres relacionadas con el crimen organizado, desde sicarias hasta las que cuidan a los secuestrados en las casas de seguridad, más otras 15 detenidas por venta de droga al menudeo.
El 31 de enero, seis sicarios de los Zetas plagiaron al dueño de un hotel en la zona centro.
La víctima declaró que primeramente entraron un hombre y una mujer quienes se hicieron pasar como clientes.
Mientras les tomaba sus datos generales, la mujer sacó una pistola y lo amagó, mientras sus cómplices lo abordaron a una camioneta.
De acuerdo con la Procuraduría de Justicia, en Guanajuato se han detenido a 92 personas vinculadas con el crimen organizado en el 2009.
Lo anterior establece que la presencia del cártel de la Familia en Guanajuato ya es permanente y no de paso.
Tanto el procurador del estado, Carlos Zamarripa Aguirre, como el Secretario de Seguridad, Baltasar Vilches Hinojosa, han reconocido que en Guanajuato existen células de los cárteles de La Familia y del Golfo, en una pelea por la plaza.
Pero no solamente en Guanajuato. La PGR informó que no hay una sola entidad del país que en estos momentos no tenga expresión o presencia de delincuencia organizada.
La violencia por la que atraviesa México se debe a la disputa que existe entre el cártel de Sinaloa, que lidera Joaquín El Chapo Guzmán, y el del Golfo, a través de su brazo armado conocido como Los Zetas, disputa a la que se ha sumado el grupo de La Familia.
La violencia usada por La Familia busca imponer a sus enemigos y servidores públicos el miedo y la intimidación.
Las sicarias son parte de su fortaleza.
La última detención de una sicaria ocurrió en la balacera entre supuestos Zetas contra policías guanajuatenses en Apaseo el Alto, donde murieron once sicarios
Fuente : milenio.com
